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Edgar Alan Poe

Posted by La mujer Quijote in ,

En alguna ocasión, en algún foro o blog, yo despotricaba contra las editoriales (que editan en castellano) por la pobreza de sus catálogos en algunas especialidades, principalmente en poesía y en novela de ciertos periodos históricos. Uno de los ejemplos que ponía era la inexistencia de ediciones decentes de la poesía de Poe en castellano. Al César lo que es del César, y yo a tragarme parte de mis palabras. Existe desde el año 2000 una magnífica edición bilingüe de la poesía completa de Poe. Hiperión es la culpable.

Un enigma
Raras veces encontramos -dice Solomon Don Dunce-,
ni la mitad de una idea en el soneto má profundo.
A través de las cosas endebles vemos de inmediato
tan fácil como a través de un sombrero de Nápoles,
-¡basura de basuras! ¿cómo puede ponérselo una dama?-,
aunque mucho más pesadas que tus cosas petrarquianas,
necedades de pedantería lechucesca que el más ligero soplo
convierte en confeti mientras las lees."
Y, verdaderamente, Solomon tiene bastante razón.
Las fatigosidades generales son puras burbujas,
efímeras y por tanto transparentes,
pero esto es, ahora -podéis contar con ello-
estable, opaco, inmortal, todo por fuerza
de los queridos nombres ocultos en su interior.

A la ciencia
¡Oh Ciencia, hija auténtica del viejo Tiempo eres,
que todo lo alteras con tu mirada escrutadora!
¿Por qué haces presa así en el corazón del poeta,
tú, buitre cuyas alas son sombrías realidades?
¿Cómo iba a amarte? ¿cómo a juzgarte sabia,
a ti, que no quisiste dejarlo en su vagar
buscar tesoros en los cielos alhajados,
aunque se alzó con intrépidas alas?
¿Acaso no sacaste a Diana de su carro
y expulsaste a las hamadríadas del bosque
para buscar cobijo en más dichosa estrella?
¿No arrancaste a la náyade de su corriente,
al elfo del a verde hierba, y de mí
el sueño de verano bajo el tamarindo?


Aquí se puede leer la versión en castellano que puse hace ya tiempo de su poema "Anable Lee". En este vídeo se puede leer y escuchar la versión en inglés bien leída.


No podía faltar la estupenda versión que del poema cantaron "Radio Futura".

Edgar Allan Poe - "El cuervo"

Posted by Arabella in ,

Una vez, en una aciaga medianoche,
mientras meditaba débil y cansado
sobre un curioso y extraño volumen de saberes olvidados,
mientras cabeceaba, adormecido, de repente algo sonó,
como el rumor de alguien llamando,
suavemente llamando a la puerta
de mi habitación.
"Será algún tardío visitante, -murmuré- quien a mi puerta llama.
Es sólo eso, nada más."

Ah, recuerdo claramente aquel Diciembre tan frío,
y cada rescoldo mortecino forjando su espectro en el suelo.
Fervientemente la mañana anhelando,
vanamente en mis libros buscando
para mi dolor un consuelo;
dolor por mi Leonor extraviada,
rara y hermosa doncella, Leonor por los ángeles llamada,
para quien, aquí, nunca más habrá ya nombre.

Y con cada triste e incierto crujir de la seda
de los cortinajes de púrpura, me estremecía
y me llenaba de fantásticos temores para mí desconocidos;
y por calmar de mi corazón los desbocados latidos,
me conminaba y repetía:
"Será un visitante quien llama. Alguna visita tardía
que desea entrar es quien llama.

Eso debe ser y nada más."

Luego mi alma cobró fuerza; y sin dudarlo
dije: "Señor, o señora, en verdad perdón os pido,
mas estando yo casi dormido, tan suavemente habéis llamado
que seguro no estaba de haberos oído". Y abrí la puerta.

Oscuridad y nada más.

A través de la sombra, largo rato estuve mirando,
cuestionándome, temiendo, dudando, soñando
más sueños de los que ningún mortal soñar osara;
Mas no se rompió el silencio, y la única palabra allí pronunciada
fue dicha en un susurro: "¡Leonor!"
Esto susurré y el eco en un murmullo respondió: "¡Leonor!"

Simplemente esto y nada más.

Al entrar de nuevo en mi cuarto, con el alma abrasada,
pronto, más clara que antes, volví a oír una llamada.
"Seguramente -dije- es algo que roza mi persiana.
Veamos qué es y que el misterio sea despejado
para que pueda así mi corazón quedar calmado.
¡Será el viento nada más!"

Y apenas abrí la ventana,
irrumpió un gran cuervo agitando sus alas.
No hizo reverencia alguna, y con un aire altanero
de dama o de caballero, trepó, se posó en la puerta,
luego en un busto de Palas,
y nada más.

Entonces, a aquel pájaro de ébano
que por su severo porte indujo mi sonrisa,
le dije: "Aunque sea tu cresta rala y lisa no es tu actitud sumisa.
Dime, cuervo torvo, antiguo y espectral, dime cuál,
en la orilla plutoniana de la noche, es tu nombre señorial.

El cuervo dijo: "Nunca más".

Grande fue mi asombro al escuchar de aquel pájaro desgarbado,
semejante discurso tan claramente expresado,
aunque ciertamente poco sentido y oportunidad su respuesta tuviera;
pues hay que reconocer que ningún ser humano se hubiera preciado
de tener a un pájaro u otra bestia sobre un busto encaramado,
allí subido, en el busto esculpido sobre el dintel de la puerta,
con tal nombre como "Nunca más".

Pero el cuervo, sedente solitario en la escultura,
como si con aquellas palabras su alma desprendiera,
no dijo nada más, ni movió una sola pluma
hasta que murmuré: "Otros amigos ya antes se han marchado.
En la madrugada, como antes mis esperanzas han volado,
me abandonará".

Entonces el pájaro dijo: "Nunca más".

Estremecido por una réplica tan bien dada,
dije: "Sin duda sus palabras son toda la herencia tomada
de algún infeliz dueño con quien el Tormento
cruel se ha cebado,
haciendo de sus canciones este lamento,
y de su esperanza melancólica tan monótona tonada
como es "Nunca - nunca más".

Mas el cuervo, seduciendo aún mi sonrisa,
me impulsó, ante pájaro, busto y puerta, a tomar asiento;
entonces, sumido en terciopelo,
empecé a encadenar mis pensamientos,
tratando de averiguar lo que aquel siniestro, desgarbado,
torvo, espantoso, descarnado pájaro de antaño
quería decir al gemir:

"Nunca más".

Ocupado en esto, sin pronunciar una sílaba, frente al ave estaba,
cuyos ojos fieros quemaban ahora lo más profundo de mi pecho;
esto y más conjeturaba
cómodamente con la cabeza reclinada,
tendido en los cojines de terciopelo
que reflejaban la luz de la lámpara.
Ese terciopelo en el que ella
no se sentará nunca más.

Entonces, creo, el aire se volvió más denso,
perfumado por un invisible incienso
por serafines brindado,
cuyas pisadas sentía en el alfombrado.
"Miserable -grité- tu Dios mediante estos ángeles te ha ofrecido
un descanso. Descanso y olvido
de las memorias de Leonor.
Bebe, bebe este buen filtro y olvida
a esa Leonor perdida.

El cuervo dijo: "Nunca más".

"Profeta -dije- ser maligno,
bien pájaro o demonio, siempre profeta,
por el Tentador enviado, o por la tempestad empujado
hasta estas costas, hacia esta desierta tierra encantada,
aunque intrépido, desolado; dime la verdad, te lo imploro,
¿Hay consuelo más allá?"

El cuervo dijo: "Nunca más".

"Profeta -dije- ser maligno,
bien pájaro o demonio, siempre profeta,
por ese cielo que contemplamos,
por ese Dios al que adoramos,
dile a esta pobre, angustiada alma,
si en el lejano Edén podrá hallar la calma
en los brazos de la doncella,
aquélla radiante y bella por ángeles Leonor llamada,

El cuervo dijo: "Nunca más".

"Qué estas palabras sean tu señal de despedida,
pájaro o demonio -grité incorporándome.
Vuelve a la tempestad de la ribera nocturna y no dejes pluma
que atestigüe la mentira que tu alma invoca.
¡Deja intacta mi soledad! !Aparta tu figura de mi puerta!
¡Aleja tu pico de mi corazón!"

El cuervo dijo: "Nunca más".

Y el Cuervo, inmóviles las alas, aún sigue posado
sobre el busto de Palas, en la puerta encaramado,
con sus ojos semejando a un demonio que está soñando;
la luz de la lámpara proyecta su sombra en el suelo,
donde yace mi alma sin consuelo,
donde ya siempre mi alma yacerá,

pues de allí no habrá de levantarse... ¡Nunca más!

Edgar Allan Poe - "Annabel Lee"

Posted by Arabella in ,

Fue hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
donde vivía una doncella que tal vez conozcáis
por el nombre de Annabel Lee;
y esta doncella vivía sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.

Era una niña y yo era un niño,
en aquel reino junto al mar
pero amábamos con un amor que era más que amor,
yo y mi Annabel Lee;
con un amor que los alados serafines del cielo
nos envidiaban a ella y a mí.

Y esta fue la razón de que, hace tiempo,
en aquel reino junto al mar,
surgiese un viento de una nube, helando
a mi hermosa Annabel Lee;
así que acudieron sus parientes de alta cuna
y la alejaron de mí
para encerrarla en un sepulcro
en aquel reino junto al mar.

Los ángeles, ni la mitad de dichosos en el cielo,
nos envidiaban a ella y a mí;
¡sí!, ésa fue la razón (como todos saben,
en aquel reino junto al mar)
de que surgiese el viento de la nube, una noche,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero era nuestro amor mucho más fuerte que el amor
de los que eran mayores que nosotros,
de muchos más sabios que nosotros,
y ni los ángeles del cielo allá arriba
ni abajo los demonios, bajo el mar,
podrán jamás separar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee;

pues la luna nunca luce sin traerme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
y las estrellas nunca salen sin que vea los brillantes ojos
de la hermosa Annabel Lee;
y así, durante toda la noche yazgo tendido al lado
de mi amada, mi amada, mi vida y mi desposada,
en aquel sepulcro junto al mar,
en su tumba junto al sonoro mar.

Edgar Allan Poe - "Filosofía de la composición"

Posted by Arabella in ,

Considerando entonces a la Belleza como mi provincia, mi siguiente pregunta se refería al tono de su más alta manifestación -y toda experiencia ha mostrado que este tono es uno de tristeza. La Belleza, de cualquier clase, en su desarrollo supremo, invariablemente mueve a las lágrimas al alma sensitiva. La melancolía es pues el más legítimo de los tonos poéticos.